Foro Jóvenes Escritores
Retomamos el foro -Mirad el anuncio de Noticias.


Retomamos el foro por problema -Mirad el aviso en los anuncios.
 
ÍndiceCalendarioFAQRegistrarseConectarse
Retomamos el foro (pichad y leed por favor).
¡Discord oficial! Pasados y hablad con nosotros. Conoced las novedades.
Noviembre 2017
LunMarMiérJueVieSábDom
  12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930   
CalendarioCalendario
Últimos temas
» Esta Noche
por JCLeón Ayer a las 11:32 pm

» Confianza
por LorDWolfharT Ayer a las 8:56 pm

» Cinco meses.
por Cantarella Ayer a las 7:49 pm

» Cosa Bonita
por Diana Hunter Ayer a las 7:36 pm

» [Juegos de Ingenio]
por Chica Terremoto Ayer a las 12:04 am

Los posteadores más activos de la semana
Samuel17993
 
Chica Terremoto
 
Edgeworth
 
Rose Andresen
 
Anaïs Duchess
 
Crane.
 
LorDWolfharT
 
Gweny_Bellamy
 
Cantarella
 
Deigar
 
Los posteadores más activos del mes
Samuel17993
 
Edgeworth
 
Gweny_Bellamy
 
Chica Terremoto
 
Alexander_Falcon
 
The Sinister Druid
 
X_Raider
 
Anaïs Duchess
 
LorDWolfharT
 
Crane.
 

Comparte | 
 

 Palabra a palabra la historia se acaba [Relato en cadena]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
Ren
avatar

Folio en blanco
Folio en blanco
Mensajes : 38
Tinta : 0

MensajeTema: Palabra a palabra la historia se acaba [Relato en cadena]   Lun Oct 30, 2017 8:07 pm

Funcionamiento

» Cada usuario deberá aportar un fragmento a la historia para crear un relato conjunto, cuyo destino tan solo podrá ser decidido por sus participantes.

» Para mejor visualización del estado del relato, se deberá copiar todo la obra ya creada y añadir tu aportación, señalando ya sea por el color o cualquier otro detalle entre ambas.

» El comienzo de esta historia es: "Todo ocurrió mientras paseaba..."

Reglas

» Todos los usuarios deberán escribir como máximo una frase de extensión media, siendo el mínimo aceptable tres palabras por turno.

» Quedan prohibidas las aportaciones con contenido +18 al no ser este juego lugar para ello.

» Tampoco está permitido el doble posteo, por lo que si quieres participar de nuevo, espera que alguien más se una a esta aventura.

» Nuevas reglas podrán ser añadidas si se observa un mal uso de esta experiencia lúdica.


Adelante,  ¡y espero poder leer algo realmente original!


Última edición por Ren el Lun Oct 30, 2017 9:31 pm, editado 1 vez
Volver arriba Ir abajo
sadowcrud
avatar

Lluvia de ideas
Lluvia de ideas
Mensajes : 75
Tinta : 0

MensajeTema: Re: Palabra a palabra la historia se acaba [Relato en cadena]   Lun Oct 30, 2017 9:17 pm

Recojo  el guante.

"Todo ocurrió mientras paseaba, encontrarme con ella fue algo del todo inesperado
Volver arriba Ir abajo
The Sinister Druid
avatar

Lluvia de ideas
Lluvia de ideas
Mensajes : 76
Tinta : 1
Edad : 25

MensajeTema: Re: Palabra a palabra la historia se acaba [Relato en cadena]   Lun Oct 30, 2017 10:46 pm

¡Vamos a ello!

"Todo ocurrió mientras paseaba, encontrarme con ella fue algo del todo inesperado, ni siquiera recuerdo cuanto hacía que no la veía
Volver arriba Ir abajo
Samuel17993
avatar

Espíritu de Best Seller
Espíritu de Best Seller
Mensajes : 1231
Tinta : 3
Edad : 24

MensajeTema: Re: Palabra a palabra la historia se acaba [Relato en cadena]   Lun Oct 30, 2017 11:29 pm

Todo ocurrió mientras paseaba, encontrarme con ella fue algo del todo inesperado, ni siquiera recuerdo cuánto hacía que no la veía. No sabía ni qué decirla mientras me miraba con esos ojos escrutadores y penetrantes.

Volver arriba Ir abajo
http://sendasombra.blogspot.com.es/
JCLeón
avatar

Revolución de tinta
Revolución de tinta
Mensajes : 472
Tinta : 3

MensajeTema: Re: Palabra a palabra la historia se acaba [Relato en cadena]   Mar Oct 31, 2017 1:38 am

Todo ocurrió mientras paseaba, encontrarme con ella fue algo del todo inesperado, ni siquiera recuerdo cuánto hacía que no la veía. No sabía ni qué decirla mientras me miraba con esos ojos escrutadores y penetrantes.
Abrió la boca y pensé que me diría ese "te amo" que antes no dijo, pero no fue una frase lo que salió de ella sino una enorme y repugnante araña que trepó por su mejilla, pasó por uno de sus ojos y se detuvo en su frente.
Volver arriba Ir abajo
X_Raider
avatar

Inspiración de letras
Inspiración de letras
Mensajes : 131
Tinta : 0
Edad : 34

MensajeTema: Re: Palabra a palabra la historia se acaba [Relato en cadena]   Mar Oct 31, 2017 5:33 pm

Todo ocurrió mientras paseaba, encontrarme con ella fue algo del todo inesperado, ni siquiera recuerdo cuánto hacía que no la veía. No sabía ni qué decirla mientras me miraba con esos ojos escrutadores y penetrantes.
Abrió la boca y pensé que me diría ese "te amo" que antes no dijo, pero no fue una frase lo que salió de ella sino una enorme y repugnante araña que trepó por su mejilla, pasó por uno de sus ojos y se detuvo en su frente.

-¿Realmente eres tú? amada mía, te ves algo desmejorada.- Preguntó observando la palidez de su piel y lo esquelética que estaba ella.
Volver arriba Ir abajo
Samuel17993
avatar

Espíritu de Best Seller
Espíritu de Best Seller
Mensajes : 1231
Tinta : 3
Edad : 24

MensajeTema: Re: Palabra a palabra la historia se acaba [Relato en cadena]   Mar Oct 31, 2017 5:44 pm

Todo ocurrió mientras paseaba, encontrarme con ella fue algo del todo inesperado, ni siquiera recuerdo cuánto hacía que no la veía. No sabía ni qué decirla mientras me miraba con esos ojos escrutadores y penetrantes. Abrió la boca y pensé que me diría ese "te amo" que antes no dijo, pero no fue una frase lo que salió de ella sino una enorme y repugnante araña que trepó por su mejilla, pasó por uno de sus ojos y se detuvo en su frente.

- ¿Realmente eres tú? Amada mía, te ves algo desmejorada -me preguntó observando la palidez de su piel y lo esquelética que estaba ella.

Ella se quedó mirándome fíjamente sin decirme nada, tras haberme imaginado ese diálogo e imágenes con ella, estupefacto y quieto cual roble enrraizado a la tierra. Yo estaba anhelándola y, a la vez, la temía ya que había creado aquella visión terrorífica que mi mente por alguna razón había elaborado. ¿Por qué sería? Toda esa escena era irreal, y mi mente me estaba jugando malas pasadas. ¿Estaré loco, esquizofrénico, o era que solamente le temía? Este tipo de cosas me sucedían habitualmente. ¿O eran mis miedos?


Última edición por Samuel17993 el Miér Nov 01, 2017 4:17 am, editado 3 veces
Volver arriba Ir abajo
http://sendasombra.blogspot.com.es/
The Sinister Druid
avatar

Lluvia de ideas
Lluvia de ideas
Mensajes : 76
Tinta : 1
Edad : 25

MensajeTema: Re: Palabra a palabra la historia se acaba [Relato en cadena]   Miér Nov 01, 2017 3:56 am

«Todo ocurrió mientras paseaba, encontrarme con ella fue algo del todo inesperado, ni siquiera recuerdo cuánto hacía que no la veía. No sabía ni qué decirla mientras me miraba con esos ojos escrutadores y penetrantes. Abrió la boca y pensé que me diría ese "te amo" que antes no dijo, pero no fue una frase lo que salió de ella sino una enorme y repugnante araña que trepó por su mejilla, pasó por uno de sus ojos y se detuvo en su frente.

- ¿Realmente eres tú? Amada mía, te ves algo desmejorada -preguntó observando la palidez de su piel y lo esquelética que estaba ella.

Ella se quedó mirándome fíjamente sin decirme nada, tras haberme imaginado ese diálogo e imágenes con ella, estupefacto y quieto cual roble enrraizado a la tierra. Yo estaba anhelándola y, a la vez, la temía ya que había creado aquella visión terrorífica que mi mente por alguna razón había elaborado. ¿Por qué sería? Toda esa escena era irreal, y mi mente me estaba jugando malas pasadas. ¿Estaré loco, esquizofrénico, o era que solamente la temía? Este tipo de cosas me sucedían habitualmente. ¿O eran mis miedos?

No quería que me viese, no después de como acabó la última vez, pero al mismo tiempo era incapaz de apartar mi vista de ella. ¿Qué anda mal con mi cabeza? ¿Acaso no puedo elegir una opción? Como tantas veces me quedé parado ante la encrucijada, sin saber qué hacer, qué decir, esperando no ser visto y deseando, a su vez, que el tiempo se detuviese y me dejase contemplarla con más detenimiento.»
Volver arriba Ir abajo
Crane.
avatar

Revolución de tinta
Revolución de tinta
Mensajes : 465
Tinta : 0
Edad : 22

MensajeTema: Re: Palabra a palabra la historia se acaba [Relato en cadena]   Miér Nov 01, 2017 4:31 am

Todo ocurrió mientras paseaba, encontrarme con ella fue algo del todo inesperado, ni siquiera recuerdo cuánto hacía que no la veía. No sabía ni qué decirla mientras me miraba con esos ojos escrutadores y penetrantes. Abrió la boca y pensé que me diría ese "te amo" que antes no dijo, pero no fue una frase lo que salió de ella sino una enorme y repugnante araña que trepó por su mejilla, pasó por uno de sus ojos y se detuvo en su frente.

- ¿Realmente eres tú? Amada mía, te ves algo desmejorada -preguntó observando la palidez de su piel y lo esquelética que estaba ella.

Ella se quedó mirándome fíjamente sin decirme nada, tras haberme imaginado ese diálogo e imágenes con ella, estupefacto y quieto cual roble enrraizado a la tierra. Yo estaba anhelándola y, a la vez, la temía ya que había creado aquella visión terrorífica que mi mente por alguna razón había elaborado. ¿Por qué sería? Toda esa escena era irreal, y mi mente me estaba jugando malas pasadas. ¿Estaré loco, esquizofrénico, o era que solamente la temía? Este tipo de cosas me sucedían habitualmente. ¿O eran mis miedos?

No quería que me viese, no después de como acabó la última vez, pero al mismo tiempo era incapaz de apartar mi vista de ella. ¿Qué anda mal con mi cabeza? ¿Acaso no puedo elegir una opción? Como tantas veces me quedé parado ante la encrucijada, sin saber qué hacer, qué decir, esperando no ser visto y deseando, a su vez, que el tiempo se detuviese y me dejase contemplarla con más detenimiento

Ella no sabía, no todavía,  que mi virginidad bien resguardada perseguía mi mente y era causante de mi constante psicosis. El fluido del estrés corría por mis manos, por mis muñecas y por mis axilas, lo único que podía hacer ahora era cerrar los ojos y esperar a que ella dijera mí nombre.
Volver arriba Ir abajo
Samuel17993
avatar

Espíritu de Best Seller
Espíritu de Best Seller
Mensajes : 1231
Tinta : 3
Edad : 24

MensajeTema: Re: Palabra a palabra la historia se acaba [Relato en cadena]   Miér Nov 01, 2017 4:40 am

«Todo ocurrió mientras paseaba, encontrarme con ella fue algo del todo inesperado, ni siquiera recuerdo cuánto hacía que no la veía. No sabía ni qué decirla mientras me miraba con esos ojos escrutadores y penetrantes. Abrió la boca y pensé que me diría ese "te amo" que antes no dijo, pero no fue una frase lo que salió de ella sino una enorme y repugnante araña que trepó por su mejilla, pasó por uno de sus ojos y se detuvo en su frente.

- ¿Realmente eres tú? Amada mía, te ves algo desmejorada -preguntó observando la palidez de su piel y lo esquelética que estaba ella.

Ella se quedó mirándome fíjamente sin decirme nada, tras haberme imaginado ese diálogo e imágenes con ella, estupefacto y quieto cual roble enrraizado a la tierra. Yo estaba anhelándola y, a la vez, la temía ya que había creado aquella visión terrorífica que mi mente por alguna razón había elaborado. ¿Por qué sería? Toda esa escena era irreal, y mi mente me estaba jugando malas pasadas. ¿Estaré loco, esquizofrénico, o era que solamente la temía? Este tipo de cosas me sucedían habitualmente. ¿O eran mis miedos?

No quería que me viese, no después de como acabó la última vez, pero al mismo tiempo era incapaz de apartar mi vista de ella. ¿Qué anda mal con mi cabeza? ¿Acaso no puedo elegir una opción? Como tantas veces me quedé parado ante la encrucijada, sin saber qué hacer, qué decir, esperando no ser visto y deseando, a su vez, que el tiempo se detuviese y me dejase contemplarla con más detenimiento

Ella no sabía, no todavía, que mi virginidad bien resguardada perseguía mi mente y era causante de mi constante psicosis. El fluido del estrés corría por mis manos, por mis muñecas y por mis axilas, lo único que podía hacer ahora era cerrar los ojos y esperar a que ella dijera mi nombre. Mi mente solamente tenía en mente imágenes que no quería decir en voz alta. La necesitaba...»

Dejo de escribir y me digo: esto no es lo mío. Últimamente sólo escribo historias absurdas. Debería irme a la cama y dormir. Así dejaré de pensar en la señorita Joseline. Desde que me abandonó por ese muchachito imbécil no remonto; era malvada y peligrosa, no la puedo controlar, y encima me gustaba...
Volver arriba Ir abajo
http://sendasombra.blogspot.com.es/
Anaïs Duchess
avatar

Revisor de manuscrito
Revisor de manuscrito
Mensajes : 852
Tinta : 5
Edad : 27

MensajeTema: Re: Palabra a palabra la historia se acaba [Relato en cadena]   Miér Nov 01, 2017 5:10 am

«Todo ocurrió mientras paseaba, encontrarme con ella fue algo del todo inesperado, ni siquiera recuerdo cuánto hacía que no la veía. No sabía ni qué decirla mientras me miraba con esos ojos escrutadores y penetrantes. Abrió la boca y pensé que me diría ese "te amo" que antes no dijo, pero no fue una frase lo que salió de ella sino una enorme y repugnante araña que trepó por su mejilla, pasó por uno de sus ojos y se detuvo en su frente.

- ¿Realmente eres tú? Amada mía, te ves algo desmejorada -preguntó observando la palidez de su piel y lo esquelética que estaba ella.

Ella se quedó mirándome fíjamente sin decirme nada, tras haberme imaginado ese diálogo e imágenes con ella, estupefacto y quieto cual roble enrraizado a la tierra. Yo estaba anhelándola y, a la vez, la temía ya que había creado aquella visión terrorífica que mi mente por alguna razón había elaborado. ¿Por qué sería? Toda esa escena era irreal, y mi mente me estaba jugando malas pasadas. ¿Estaré loco, esquizofrénico, o era que solamente la temía? Este tipo de cosas me sucedían habitualmente. ¿O eran mis miedos?

No quería que me viese, no después de como acabó la última vez, pero al mismo tiempo era incapaz de apartar mi vista de ella. ¿Qué anda mal con mi cabeza? ¿Acaso no puedo elegir una opción? Como tantas veces me quedé parado ante la encrucijada, sin saber qué hacer, qué decir, esperando no ser visto y deseando, a su vez, que el tiempo se detuviese y me dejase contemplarla con más detenimiento

Ella no sabía, no todavía, que mi virginidad bien resguardada perseguía mi mente y era causante de mi constante psicosis. El fluido del estrés corría por mis manos, por mis muñecas y por mis axilas, lo único que podía hacer ahora era cerrar los ojos y esperar a que ella dijera mi nombre. Mi mente solamente tenía en mente imágenes que no quería decir en voz alta. La necesitaba...»

Dejo de escribir y me digo: esto no es lo mío. Últimamente sólo escribo historias absurdas. Debería irme a la cama y dormir. Así dejaré de pensar en la señorita Joseline. Desde que me abandonó por ese muchachito imbécil no remonto; era malvada y peligrosa, no la puedo controlar, y encima me gustaba.

Todo este tiempo me pregunté, qué había de malo en mí para que ella se fuera con otro. Porque el problema debía estar en estos maltratados genes que solo sirven para meterme en inconvenientes. Joseline era mi musa, el corazón de mi literatura. Sin ella soy nada. Nada.
Volver arriba Ir abajo
JCLeón
avatar

Revolución de tinta
Revolución de tinta
Mensajes : 472
Tinta : 3

MensajeTema: Re: Palabra a palabra la historia se acaba [Relato en cadena]   Jue Nov 02, 2017 4:27 am

«Todo ocurrió mientras paseaba, encontrarme con ella fue algo del todo inesperado, ni siquiera recuerdo cuánto hacía que no la veía. No sabía ni qué decirla mientras me miraba con esos ojos escrutadores y penetrantes. Abrió la boca y pensé que me diría ese "te amo" que antes no dijo, pero no fue una frase lo que salió de ella sino una enorme y repugnante araña que trepó por su mejilla, pasó por uno de sus ojos y se detuvo en su frente.

- ¿Realmente eres tú? Amada mía, te ves algo desmejorada -preguntó observando la palidez de su piel y lo esquelética que estaba ella.

Ella se quedó mirándome fíjamente sin decirme nada, tras haberme imaginado ese diálogo e imágenes con ella, estupefacto y quieto cual roble enrraizado a la tierra. Yo estaba anhelándola y, a la vez, la temía ya que había creado aquella visión terrorífica que mi mente por alguna razón había elaborado. ¿Por qué sería? Toda esa escena era irreal, y mi mente me estaba jugando malas pasadas. ¿Estaré loco, esquizofrénico, o era que solamente la temía? Este tipo de cosas me sucedían habitualmente. ¿O eran mis miedos?

No quería que me viese, no después de como acabó la última vez, pero al mismo tiempo era incapaz de apartar mi vista de ella. ¿Qué anda mal con mi cabeza? ¿Acaso no puedo elegir una opción? Como tantas veces me quedé parado ante la encrucijada, sin saber qué hacer, qué decir, esperando no ser visto y deseando, a su vez, que el tiempo se detuviese y me dejase contemplarla con más detenimiento

Ella no sabía, no todavía, que mi virginidad bien resguardada perseguía mi mente y era causante de mi constante psicosis. El fluido del estrés corría por mis manos, por mis muñecas y por mis axilas, lo único que podía hacer ahora era cerrar los ojos y esperar a que ella dijera mi nombre. Mi mente solamente tenía en mente imágenes que no quería decir en voz alta. La necesitaba...»

Dejo de escribir y me digo: esto no es lo mío. Últimamente sólo escribo historias absurdas. Debería irme a la cama y dormir. Así dejaré de pensar en la señorita Joseline. Desde que me abandonó por ese muchachito imbécil no remonto; era malvada y peligrosa, no la puedo controlar, y encima me gustaba.

Todo este tiempo me pregunté, qué había de malo en mí para que ella se fuera con otro. Porque el problema debía estar en estos maltratados genes que solo sirven para meterme en inconvenientes. Joseline era mi musa, el corazón de mi literatura. Sin ella soy nada. Nada.

Pero no importa. Esa Joseline, la que me dejó por otro,  es ahora una persona distinta a la que solía ser cuando estábamos juntos. Se rie de chistes que ambos considerábamos estúpidos, escucha canciones que antes detestabamos, todo por agradarle a ese estupido sujeto. Digo que no importa porque tengo un secreto, sí, una Joseline personal, una que es tal como lo era ella. La creé como la recuerdo del   dia mas feliz que pasamos juntos y por eso la vestí de purpura al igual que ella vestía ese día. Ella suele venir cuando no tengo inspiración y me susurra los secretos que alimentan mi creatividad. A veces no viene, a veces no pasa nada y otras veces, esto es lo que me inquieta un poco, susurra cosas que se escapan de mi control mental, de lo que yo imaginé, es como si ya no la controlara, susurra cosas oscuras y repugnantes, me incita a cometer actos horribles y a veces le hago caso.
Volver arriba Ir abajo
Crane.
avatar

Revolución de tinta
Revolución de tinta
Mensajes : 465
Tinta : 0
Edad : 22

MensajeTema: Re: Palabra a palabra la historia se acaba [Relato en cadena]   Jue Nov 02, 2017 4:46 am

«Todo ocurrió mientras paseaba, encontrarme con ella fue algo del todo inesperado, ni siquiera recuerdo cuánto hacía que no la veía. No sabía ni qué decirla mientras me miraba con esos ojos escrutadores y penetrantes. Abrió la boca y pensé que me diría ese "te amo" que antes no dijo, pero no fue una frase lo que salió de ella sino una enorme y repugnante araña que trepó por su mejilla, pasó por uno de sus ojos y se detuvo en su frente.

- ¿Realmente eres tú? Amada mía, te ves algo desmejorada -preguntó observando la palidez de su piel y lo esquelética que estaba ella.

Ella se quedó mirándome fíjamente sin decirme nada, tras haberme imaginado ese diálogo e imágenes con ella, estupefacto y quieto cual roble enrraizado a la tierra. Yo estaba anhelándola y, a la vez, la temía ya que había creado aquella visión terrorífica que mi mente por alguna razón había elaborado. ¿Por qué sería? Toda esa escena era irreal, y mi mente me estaba jugando malas pasadas. ¿Estaré loco, esquizofrénico, o era que solamente la temía? Este tipo de cosas me sucedían habitualmente. ¿O eran mis miedos?

No quería que me viese, no después de como acabó la última vez, pero al mismo tiempo era incapaz de apartar mi vista de ella. ¿Qué anda mal con mi cabeza? ¿Acaso no puedo elegir una opción? Como tantas veces me quedé parado ante la encrucijada, sin saber qué hacer, qué decir, esperando no ser visto y deseando, a su vez, que el tiempo se detuviese y me dejase contemplarla con más detenimiento

Ella no sabía, no todavía, que mi virginidad bien resguardada perseguía mi mente y era causante de mi constante psicosis. El fluido del estrés corría por mis manos, por mis muñecas y por mis axilas, lo único que podía hacer ahora era cerrar los ojos y esperar a que ella dijera mi nombre. Mi mente solamente tenía en mente imágenes que no quería decir en voz alta. La necesitaba...»

Dejo de escribir y me digo: esto no es lo mío. Últimamente sólo escribo historias absurdas. Debería irme a la cama y dormir. Así dejaré de pensar en la señorita Joseline. Desde que me abandonó por ese muchachito imbécil no remonto; era malvada y peligrosa, no la puedo controlar, y encima me gustaba.

Todo este tiempo me pregunté, qué había de malo en mí para que ella se fuera con otro. Porque el problema debía estar en estos maltratados genes que solo sirven para meterme en inconvenientes. Joseline era mi musa, el corazón de mi literatura. Sin ella soy nada. Nada.

Pero no importa. Esa Joseline, la que me dejó por otro,  es ahora una persona distinta a la que solía ser cuando estábamos juntos. Se rie de chistes que ambos considerábamos estúpidos, escucha canciones que antes detestabamos, todo por agradarle a ese estupido sujeto. Digo que no importa porque tengo un secreto, sí, una Joseline personal, una que es tal como lo era ella. La creé como la recuerdo del   dia mas feliz que pasamos juntos y por eso la vestí de purpura al igual que ella vestía ese día. Ella suele venir cuando no tengo inspiración y me susurra los secretos que alimentan mi creatividad. A veces no viene, a veces no pasa nada y otras veces, esto es lo que me inquieta un poco, susurra cosas que se escapan de mi control mental, de lo que yo imaginé, es como si ya no la controlara, susurra cosas oscuras y repugnantes, me incita a cometer actos horribles y a veces le hago caso.

En el pasado, las musas fueron para mi cosas de barroca belleza, pero ahora tan solo pensar en la creación de mi inconsciente me hace temblar. Yo siempre fui un hombre de pensamiento honesto, de correctos modales y fé cristiana. Pero cuando la voz de Joseline se alejaba volvía a mirar a mis alrededores, y veía la perdida de lo que fue mi buen vivir: suciedad acumulada, mi físico perdido y los dulces desparramados que empezaban a formar parte de mi nueva y única dieta. Ahí en todo caos, lloraba, no por mi anterior Joseline, no por el misterio inabarcable que era mi nueva musa, sino por mi vida que se perdía y apagaba en esta terrible soledad.

Volver arriba Ir abajo
Anaïs Duchess
avatar

Revisor de manuscrito
Revisor de manuscrito
Mensajes : 852
Tinta : 5
Edad : 27

MensajeTema: Re: Palabra a palabra la historia se acaba [Relato en cadena]   Jue Nov 02, 2017 8:49 am

«Todo ocurrió mientras paseaba, encontrarme con ella fue algo del todo inesperado, ni siquiera recuerdo cuánto hacía que no la veía. No sabía ni qué decirla mientras me miraba con esos ojos escrutadores y penetrantes. Abrió la boca y pensé que me diría ese "te amo" que antes no dijo, pero no fue una frase lo que salió de ella sino una enorme y repugnante araña que trepó por su mejilla, pasó por uno de sus ojos y se detuvo en su frente.

- ¿Realmente eres tú? Amada mía, te ves algo desmejorada -preguntó observando la palidez de su piel y lo esquelética que estaba ella.

Ella se quedó mirándome fíjamente sin decirme nada, tras haberme imaginado ese diálogo e imágenes con ella, estupefacto y quieto cual roble enrraizado a la tierra. Yo estaba anhelándola y, a la vez, la temía ya que había creado aquella visión terrorífica que mi mente por alguna razón había elaborado. ¿Por qué sería? Toda esa escena era irreal, y mi mente me estaba jugando malas pasadas. ¿Estaré loco, esquizofrénico, o era que solamente la temía? Este tipo de cosas me sucedían habitualmente. ¿O eran mis miedos?

No quería que me viese, no después de como acabó la última vez, pero al mismo tiempo era incapaz de apartar mi vista de ella. ¿Qué anda mal con mi cabeza? ¿Acaso no puedo elegir una opción? Como tantas veces me quedé parado ante la encrucijada, sin saber qué hacer, qué decir, esperando no ser visto y deseando, a su vez, que el tiempo se detuviese y me dejase contemplarla con más detenimiento

Ella no sabía, no todavía, que mi virginidad bien resguardada perseguía mi mente y era causante de mi constante psicosis. El fluido del estrés corría por mis manos, por mis muñecas y por mis axilas, lo único que podía hacer ahora era cerrar los ojos y esperar a que ella dijera mi nombre. Mi mente solamente tenía en mente imágenes que no quería decir en voz alta. La necesitaba...»

Dejo de escribir y me digo: esto no es lo mío. Últimamente sólo escribo historias absurdas. Debería irme a la cama y dormir. Así dejaré de pensar en la señorita Joseline. Desde que me abandonó por ese muchachito imbécil no remonto; era malvada y peligrosa, no la puedo controlar, y encima me gustaba.

Todo este tiempo me pregunté, qué había de malo en mí para que ella se fuera con otro. Porque el problema debía estar en estos maltratados genes que solo sirven para meterme en inconvenientes. Joseline era mi musa, el corazón de mi literatura. Sin ella soy nada. Nada.

Pero no importa. Esa Joseline, la que me dejó por otro, es ahora una persona distinta a la que solía ser cuando estábamos juntos. Se rie de chistes que ambos considerábamos estúpidos, escucha canciones que antes detestabamos, todo por agradarle a ese estupido sujeto. Digo que no importa porque tengo un secreto, sí, una Joseline personal, una que es tal como lo era ella. La creé como la recuerdo del dia mas feliz que pasamos juntos y por eso la vestí de purpura al igual que ella vestía ese día. Ella suele venir cuando no tengo inspiración y me susurra los secretos que alimentan mi creatividad. A veces no viene, a veces no pasa nada y otras veces, esto es lo que me inquieta un poco, susurra cosas que se escapan de mi control mental, de lo que yo imaginé, es como si ya no la controlara, susurra cosas oscuras y repugnantes, me incita a cometer actos horribles y a veces le hago caso.

En el pasado, las musas fueron para mi cosas de barroca belleza, pero ahora tan solo pensar en la creación de mi inconsciente me hace temblar. Yo siempre fui un hombre de pensamiento honesto, de correctos modales y fé cristiana. Pero cuando la voz de Joseline se alejaba volvía a mirar a mis alrededores, y veía la perdida de lo que fue mi buen vivir: suciedad acumulada, mi físico perdido y los dulces desparramados que empezaban a formar parte de mi nueva y única dieta. Ahí en todo caos, lloraba, no por mi anterior Joseline, no por el misterio inabarcable que era mi nueva musa, sino por mi vida que se perdía y apagaba en esta terrible soledad.

Realmente no sé cuándo perdí el hilo de mi propia vida. Cuándo la muñeca de lo que recordaba de mi amada y que yo manejaba se convirtió en el titiritero de mí mismo. Me vi, prisionero de los mismos amarres y parecían hechos de hierro. En mi anhelo porque ella se quedara conmigo, fui causante de mi propia tortura. Y aquí estoy sentado en un viejo y mohoso escritorio, con el word en blanco y un brutal dolor de cabeza que los analgésicos no quitarían.
Volver arriba Ir abajo
mlc88
avatar

Folio en blanco
Folio en blanco
Mensajes : 10
Tinta : 2

MensajeTema: Re: Palabra a palabra la historia se acaba [Relato en cadena]   Jue Nov 02, 2017 10:29 am

«Todo ocurrió mientras paseaba, encontrarme con ella fue algo del todo inesperado, ni siquiera recuerdo cuánto hacía que no la veía. No sabía ni qué decirla mientras me miraba con esos ojos escrutadores y penetrantes. Abrió la boca y pensé que me diría ese "te amo" que antes no dijo, pero no fue una frase lo que salió de ella sino una enorme y repugnante araña que trepó por su mejilla, pasó por uno de sus ojos y se detuvo en su frente.

- ¿Realmente eres tú? Amada mía, te ves algo desmejorada -preguntó observando la palidez de su piel y lo esquelética que estaba ella.

Ella se quedó mirándome fíjamente sin decirme nada, tras haberme imaginado ese diálogo e imágenes con ella, estupefacto y quieto cual roble enrraizado a la tierra. Yo estaba anhelándola y, a la vez, la temía ya que había creado aquella visión terrorífica que mi mente por alguna razón había elaborado. ¿Por qué sería? Toda esa escena era irreal, y mi mente me estaba jugando malas pasadas. ¿Estaré loco, esquizofrénico, o era que solamente la temía? Este tipo de cosas me sucedían habitualmente. ¿O eran mis miedos?

No quería que me viese, no después de como acabó la última vez, pero al mismo tiempo era incapaz de apartar mi vista de ella. ¿Qué anda mal con mi cabeza? ¿Acaso no puedo elegir una opción? Como tantas veces me quedé parado ante la encrucijada, sin saber qué hacer, qué decir, esperando no ser visto y deseando, a su vez, que el tiempo se detuviese y me dejase contemplarla con más detenimiento

Ella no sabía, no todavía, que mi virginidad bien resguardada perseguía mi mente y era causante de mi constante psicosis. El fluido del estrés corría por mis manos, por mis muñecas y por mis axilas, lo único que podía hacer ahora era cerrar los ojos y esperar a que ella dijera mi nombre. Mi mente solamente tenía en mente imágenes que no quería decir en voz alta. La necesitaba...»

Dejo de escribir y me digo: esto no es lo mío. Últimamente sólo escribo historias absurdas. Debería irme a la cama y dormir. Así dejaré de pensar en la señorita Joseline. Desde que me abandonó por ese muchachito imbécil no remonto; era malvada y peligrosa, no la puedo controlar, y encima me gustaba.

Todo este tiempo me pregunté, qué había de malo en mí para que ella se fuera con otro. Porque el problema debía estar en estos maltratados genes que solo sirven para meterme en inconvenientes. Joseline era mi musa, el corazón de mi literatura. Sin ella soy nada. Nada.

Pero no importa. Esa Joseline, la que me dejó por otro, es ahora una persona distinta a la que solía ser cuando estábamos juntos. Se rie de chistes que ambos considerábamos estúpidos, escucha canciones que antes detestabamos, todo por agradarle a ese estupido sujeto. Digo que no importa porque tengo un secreto, sí, una Joseline personal, una que es tal como lo era ella. La creé como la recuerdo del dia mas feliz que pasamos juntos y por eso la vestí de purpura al igual que ella vestía ese día. Ella suele venir cuando no tengo inspiración y me susurra los secretos que alimentan mi creatividad. A veces no viene, a veces no pasa nada y otras veces, esto es lo que me inquieta un poco, susurra cosas que se escapan de mi control mental, de lo que yo imaginé, es como si ya no la controlara, susurra cosas oscuras y repugnantes, me incita a cometer actos horribles y a veces le hago caso.

En el pasado, las musas fueron para mi cosas de barroca belleza, pero ahora tan solo pensar en la creación de mi inconsciente me hace temblar. Yo siempre fui un hombre de pensamiento honesto, de correctos modales y fé cristiana. Pero cuando la voz de Joseline se alejaba volvía a mirar a mis alrededores, y veía la perdida de lo que fue mi buen vivir: suciedad acumulada, mi físico perdido y los dulces desparramados que empezaban a formar parte de mi nueva y única dieta. Ahí en todo caos, lloraba, no por mi anterior Joseline, no por el misterio inabarcable que era mi nueva musa, sino por mi vida que se perdía y apagaba en esta terrible soledad.

Realmente no sé cuándo perdí el hilo de mi propia vida. Cuándo la muñeca de lo que recordaba de mi amada y que yo manejaba se convirtió en el titiritero de mí mismo. Me vi, prisionero de los mismos amarres y parecían hechos de hierro. En mi anhelo porque ella se quedara conmigo, fui causante de mi propia tortura. Y aquí estoy sentado en un viejo y mohoso escritorio, con el word en blanco y un brutal dolor de cabeza que los analgésicos no quitarían.

Todos los días traspasaban mi mente enjuta, que no distinguía apenas entre festivos y laborales, pensando en ella mientras el grifo chorreaba diminutas gotas, que me recordaban a sus lágrimas; aquellas horrorosas lágrimas que hice brotar en el pasado. Una luz me distrajo, no quería hacerle caso, quería seguir ahí, mirando a través de la ventana, pensando en Joseline, olvidándome de las paredes acolchadas, de los susurros en mi mente, de la camisa de fuerza que apretaba mis extremidades, del médico que me examinaba cada día.....

¿Era todo un sueño? Las dudas afloraban en mi cabeza a cada rato, con cada nueva visita a uno u otro mundo. ¿Era Joseline real? ¿Existía yo mismo? Mi cabeza estaba a punto de estallar cuando de pronto...
Volver arriba Ir abajo
Chica Terremoto
avatar

Inspiración de letras
Inspiración de letras
Mensajes : 118
Tinta : 2
Edad : 20

MensajeTema: Re: Palabra a palabra la historia se acaba [Relato en cadena]   Jue Nov 02, 2017 11:23 am

«Todo ocurrió mientras paseaba, encontrarme con ella fue algo del todo inesperado, ni siquiera recuerdo cuánto hacía que no la veía. No sabía ni qué decirla mientras me miraba con esos ojos escrutadores y penetrantes. Abrió la boca y pensé que me diría ese "te amo" que antes no dijo, pero no fue una frase lo que salió de ella sino una enorme y repugnante araña que trepó por su mejilla, pasó por uno de sus ojos y se detuvo en su frente.

- ¿Realmente eres tú? Amada mía, te ves algo desmejorada -preguntó observando la palidez de su piel y lo esquelética que estaba ella.

Ella se quedó mirándome fíjamente sin decirme nada, tras haberme imaginado ese diálogo e imágenes con ella, estupefacto y quieto cual roble enrraizado a la tierra. Yo estaba anhelándola y, a la vez, la temía ya que había creado aquella visión terrorífica que mi mente por alguna razón había elaborado. ¿Por qué sería? Toda esa escena era irreal, y mi mente me estaba jugando malas pasadas. ¿Estaré loco, esquizofrénico, o era que solamente la temía? Este tipo de cosas me sucedían habitualmente. ¿O eran mis miedos?

No quería que me viese, no después de como acabó la última vez, pero al mismo tiempo era incapaz de apartar mi vista de ella. ¿Qué anda mal con mi cabeza? ¿Acaso no puedo elegir una opción? Como tantas veces me quedé parado ante la encrucijada, sin saber qué hacer, qué decir, esperando no ser visto y deseando, a su vez, que el tiempo se detuviese y me dejase contemplarla con más detenimiento

Ella no sabía, no todavía, que mi virginidad bien resguardada perseguía mi mente y era causante de mi constante psicosis. El fluido del estrés corría por mis manos, por mis muñecas y por mis axilas, lo único que podía hacer ahora era cerrar los ojos y esperar a que ella dijera mi nombre. Mi mente solamente tenía en mente imágenes que no quería decir en voz alta. La necesitaba...»

Dejo de escribir y me digo: esto no es lo mío. Últimamente sólo escribo historias absurdas. Debería irme a la cama y dormir. Así dejaré de pensar en la señorita Joseline. Desde que me abandonó por ese muchachito imbécil no remonto; era malvada y peligrosa, no la puedo controlar, y encima me gustaba.

Todo este tiempo me pregunté, qué había de malo en mí para que ella se fuera con otro. Porque el problema debía estar en estos maltratados genes que solo sirven para meterme en inconvenientes. Joseline era mi musa, el corazón de mi literatura. Sin ella soy nada. Nada.

Pero no importa. Esa Joseline, la que me dejó por otro, es ahora una persona distinta a la que solía ser cuando estábamos juntos. Se rie de chistes que ambos considerábamos estúpidos, escucha canciones que antes detestabamos, todo por agradarle a ese estupido sujeto. Digo que no importa porque tengo un secreto, sí, una Joseline personal, una que es tal como lo era ella. La creé como la recuerdo del dia mas feliz que pasamos juntos y por eso la vestí de purpura al igual que ella vestía ese día. Ella suele venir cuando no tengo inspiración y me susurra los secretos que alimentan mi creatividad. A veces no viene, a veces no pasa nada y otras veces, esto es lo que me inquieta un poco, susurra cosas que se escapan de mi control mental, de lo que yo imaginé, es como si ya no la controlara, susurra cosas oscuras y repugnantes, me incita a cometer actos horribles y a veces le hago caso.

En el pasado, las musas fueron para mi cosas de barroca belleza, pero ahora tan solo pensar en la creación de mi inconsciente me hace temblar. Yo siempre fui un hombre de pensamiento honesto, de correctos modales y fé cristiana. Pero cuando la voz de Joseline se alejaba volvía a mirar a mis alrededores, y veía la perdida de lo que fue mi buen vivir: suciedad acumulada, mi físico perdido y los dulces desparramados que empezaban a formar parte de mi nueva y única dieta. Ahí en todo caos, lloraba, no por mi anterior Joseline, no por el misterio inabarcable que era mi nueva musa, sino por mi vida que se perdía y apagaba en esta terrible soledad.
Realmente no sé cuándo perdí el hilo de mi propia vida. Cuándo la muñeca de lo que recordaba de mi amada y que yo manejaba se convirtió en el titiritero de mí mismo. Me vi, prisionero de los mismos amarres y parecían hechos de hierro. En mi anhelo porque ella se quedara conmigo, fui causante de mi propia tortura. Y aquí estoy sentado en un viejo y mohoso escritorio, con el word en blanco y un brutal dolor de cabeza que los analgésicos no quitarían.

Todos los días traspasaban mi mente enjuta, que no distinguía apenas entre festivos y laborales, pensando en ella mientras el grifo chorreaba diminutas gotas, que me recordaban a sus lágrimas; aquellas horrorosas lágrimas que hice brotar en el pasado. Una luz me distrajo, no quería hacerle caso, quería seguir ahí, mirando a través de la ventana, pensando en Joseline, olvidándome de las paredes acolchadas, de los susurros en mi mente, de la camisa de fuerza que apretaba mis extremidades, del médico que me examinaba cada día.....

¿Era todo un sueño? Las dudas afloraban en mi cabeza a cada rato, con cada nueva visita a uno u otro mundo. ¿Era Joseline real? ¿Existía yo mismo? Mi cabeza estaba a punto de estallar cuando de pronto...

Sangre… El suelo del piso está manchado por todas partes de lo que parecen ser restos de sangre aun humedecida. De un salto, con la bilis en la boca y con el corazón a punto de parárseme, me levante del escritorio para observar mi destartalado apartamento, sucio y desde hacía meses… abandonado. ¿Qué es todo esto? Me preguntaba casi al borde del llanto ¿Y cómo diablos ha llegado hasta aquí tanta sangre? Me dejé caer de rodillas sobre el piso…

-No… Esto no me puede estar pasando a mí de nuevo.
Volver arriba Ir abajo
mlc88
avatar

Folio en blanco
Folio en blanco
Mensajes : 10
Tinta : 2

MensajeTema: Re: Palabra a palabra la historia se acaba [Relato en cadena]   Jue Nov 02, 2017 2:18 pm

«Todo ocurrió mientras paseaba, encontrarme con ella fue algo del todo inesperado, ni siquiera recuerdo cuánto hacía que no la veía. No sabía ni qué decirla mientras me miraba con esos ojos escrutadores y penetrantes. Abrió la boca y pensé que me diría ese "te amo" que antes no dijo, pero no fue una frase lo que salió de ella sino una enorme y repugnante araña que trepó por su mejilla, pasó por uno de sus ojos y se detuvo en su frente.

- ¿Realmente eres tú? Amada mía, te ves algo desmejorada -preguntó observando la palidez de su piel y lo esquelética que estaba ella.

Ella se quedó mirándome fíjamente sin decirme nada, tras haberme imaginado ese diálogo e imágenes con ella, estupefacto y quieto cual roble enrraizado a la tierra. Yo estaba anhelándola y, a la vez, la temía ya que había creado aquella visión terrorífica que mi mente por alguna razón había elaborado. ¿Por qué sería? Toda esa escena era irreal, y mi mente me estaba jugando malas pasadas. ¿Estaré loco, esquizofrénico, o era que solamente la temía? Este tipo de cosas me sucedían habitualmente. ¿O eran mis miedos?

No quería que me viese, no después de como acabó la última vez, pero al mismo tiempo era incapaz de apartar mi vista de ella. ¿Qué anda mal con mi cabeza? ¿Acaso no puedo elegir una opción? Como tantas veces me quedé parado ante la encrucijada, sin saber qué hacer, qué decir, esperando no ser visto y deseando, a su vez, que el tiempo se detuviese y me dejase contemplarla con más detenimiento

Ella no sabía, no todavía, que mi virginidad bien resguardada perseguía mi mente y era causante de mi constante psicosis. El fluido del estrés corría por mis manos, por mis muñecas y por mis axilas, lo único que podía hacer ahora era cerrar los ojos y esperar a que ella dijera mi nombre. Mi mente solamente tenía en mente imágenes que no quería decir en voz alta. La necesitaba...»

Dejo de escribir y me digo: esto no es lo mío. Últimamente sólo escribo historias absurdas. Debería irme a la cama y dormir. Así dejaré de pensar en la señorita Joseline. Desde que me abandonó por ese muchachito imbécil no remonto; era malvada y peligrosa, no la puedo controlar, y encima me gustaba.

Todo este tiempo me pregunté, qué había de malo en mí para que ella se fuera con otro. Porque el problema debía estar en estos maltratados genes que solo sirven para meterme en inconvenientes. Joseline era mi musa, el corazón de mi literatura. Sin ella soy nada. Nada.

Pero no importa. Esa Joseline, la que me dejó por otro, es ahora una persona distinta a la que solía ser cuando estábamos juntos. Se rie de chistes que ambos considerábamos estúpidos, escucha canciones que antes detestabamos, todo por agradarle a ese estupido sujeto. Digo que no importa porque tengo un secreto, sí, una Joseline personal, una que es tal como lo era ella. La creé como la recuerdo del dia mas feliz que pasamos juntos y por eso la vestí de purpura al igual que ella vestía ese día. Ella suele venir cuando no tengo inspiración y me susurra los secretos que alimentan mi creatividad. A veces no viene, a veces no pasa nada y otras veces, esto es lo que me inquieta un poco, susurra cosas que se escapan de mi control mental, de lo que yo imaginé, es como si ya no la controlara, susurra cosas oscuras y repugnantes, me incita a cometer actos horribles y a veces le hago caso.

En el pasado, las musas fueron para mi cosas de barroca belleza, pero ahora tan solo pensar en la creación de mi inconsciente me hace temblar. Yo siempre fui un hombre de pensamiento honesto, de correctos modales y fé cristiana. Pero cuando la voz de Joseline se alejaba volvía a mirar a mis alrededores, y veía la perdida de lo que fue mi buen vivir: suciedad acumulada, mi físico perdido y los dulces desparramados que empezaban a formar parte de mi nueva y única dieta. Ahí en todo caos, lloraba, no por mi anterior Joseline, no por el misterio inabarcable que era mi nueva musa, sino por mi vida que se perdía y apagaba en esta terrible soledad.
Realmente no sé cuándo perdí el hilo de mi propia vida. Cuándo la muñeca de lo que recordaba de mi amada y que yo manejaba se convirtió en el titiritero de mí mismo. Me vi, prisionero de los mismos amarres y parecían hechos de hierro. En mi anhelo porque ella se quedara conmigo, fui causante de mi propia tortura. Y aquí estoy sentado en un viejo y mohoso escritorio, con el word en blanco y un brutal dolor de cabeza que los analgésicos no quitarían.

Todos los días traspasaban mi mente enjuta, que no distinguía apenas entre festivos y laborales, pensando en ella mientras el grifo chorreaba diminutas gotas, que me recordaban a sus lágrimas; aquellas horrorosas lágrimas que hice brotar en el pasado. Una luz me distrajo, no quería hacerle caso, quería seguir ahí, mirando a través de la ventana, pensando en Joseline, olvidándome de las paredes acolchadas, de los susurros en mi mente, de la camisa de fuerza que apretaba mis extremidades, del médico que me examinaba cada día.....

¿Era todo un sueño? Las dudas afloraban en mi cabeza a cada rato, con cada nueva visita a uno u otro mundo. ¿Era Joseline real? ¿Existía yo mismo? Mi cabeza estaba a punto de estallar cuando de pronto...

Sangre… El suelo del piso está manchado por todas partes de lo que parecen ser restos de sangre aun humedecida. De un salto, con la bilis en la boca y con el corazón a punto de parárseme, me levante del escritorio para observar mi destartalado apartamento, sucio y desde hacía meses… abandonado. ¿Qué es todo esto? Me preguntaba casi al borde del llanto ¿Y cómo diablos ha llegado hasta aquí tanta sangre? Me dejé caer de rodillas sobre el piso…

-No… Esto no me puede estar pasando a mí de nuevo.

Cierro los ojos. Se oye el retumbar de un millar de moscas zumbando al unísono, lo extraño es que procede de la otra punta de la casa.

Al fondo se escucha una destartalada radio, balbuceando cosas que no consigo identificar, ya que mis sentidos se posan de nuevo en los incesantes zumbidos.

Olor a sangre vieja, siento ¿gusto? ¿placer? ¿remordimiento? ¿ira? no estoy seguro, pero abro los ojos y veo el charco de sangre que se bifurca en lo que parece un rastro, como si algo o alguien hubiese arrastrado lo que antes había en dicho punto.

Se pierden en la oscuridad del piso, en justa dirección del aleteo mosqueril. Decido aproximarme, fruto de una curiosidad enfermiza. Me tiemblan las piernas, el rastro cada vez se hace más pequeño, hasta llegar a la cocina, cuyo estado nada tiene que envidiar a la habitación; una nevera arrugada por el tiempo y sin electricidad en ningún lugar. Ahora entendía el porqué de tanta mosca, así que decidí abrir el frigorífico, lo que allí encontré no lo olvidaré nunca....

Volver arriba Ir abajo
Crane.
avatar

Revolución de tinta
Revolución de tinta
Mensajes : 465
Tinta : 0
Edad : 22

MensajeTema: Re: Palabra a palabra la historia se acaba [Relato en cadena]   Vie Nov 10, 2017 4:54 am

«Todo ocurrió mientras paseaba, encontrarme con ella fue algo del todo inesperado, ni siquiera recuerdo cuánto hacía que no la veía. No sabía ni qué decirla mientras me miraba con esos ojos escrutadores y penetrantes. Abrió la boca y pensé que me diría ese "te amo" que antes no dijo, pero no fue una frase lo que salió de ella sino una enorme y repugnante araña que trepó por su mejilla, pasó por uno de sus ojos y se detuvo en su frente.

- ¿Realmente eres tú? Amada mía, te ves algo desmejorada -preguntó observando la palidez de su piel y lo esquelética que estaba ella.

Ella se quedó mirándome fíjamente sin decirme nada, tras haberme imaginado ese diálogo e imágenes con ella, estupefacto y quieto cual roble enrraizado a la tierra. Yo estaba anhelándola y, a la vez, la temía ya que había creado aquella visión terrorífica que mi mente por alguna razón había elaborado. ¿Por qué sería? Toda esa escena era irreal, y mi mente me estaba jugando malas pasadas. ¿Estaré loco, esquizofrénico, o era que solamente la temía? Este tipo de cosas me sucedían habitualmente. ¿O eran mis miedos?

No quería que me viese, no después de como acabó la última vez, pero al mismo tiempo era incapaz de apartar mi vista de ella. ¿Qué anda mal con mi cabeza? ¿Acaso no puedo elegir una opción? Como tantas veces me quedé parado ante la encrucijada, sin saber qué hacer, qué decir, esperando no ser visto y deseando, a su vez, que el tiempo se detuviese y me dejase contemplarla con más detenimiento

Ella no sabía, no todavía, que mi virginidad bien resguardada perseguía mi mente y era causante de mi constante psicosis. El fluido del estrés corría por mis manos, por mis muñecas y por mis axilas, lo único que podía hacer ahora era cerrar los ojos y esperar a que ella dijera mi nombre. Mi mente solamente tenía en mente imágenes que no quería decir en voz alta. La necesitaba...»

Dejo de escribir y me digo: esto no es lo mío. Últimamente sólo escribo historias absurdas. Debería irme a la cama y dormir. Así dejaré de pensar en la señorita Joseline. Desde que me abandonó por ese muchachito imbécil no remonto; era malvada y peligrosa, no la puedo controlar, y encima me gustaba.

Todo este tiempo me pregunté, qué había de malo en mí para que ella se fuera con otro. Porque el problema debía estar en estos maltratados genes que solo sirven para meterme en inconvenientes. Joseline era mi musa, el corazón de mi literatura. Sin ella soy nada. Nada.

Pero no importa. Esa Joseline, la que me dejó por otro, es ahora una persona distinta a la que solía ser cuando estábamos juntos. Se rie de chistes que ambos considerábamos estúpidos, escucha canciones que antes detestabamos, todo por agradarle a ese estupido sujeto. Digo que no importa porque tengo un secreto, sí, una Joseline personal, una que es tal como lo era ella. La creé como la recuerdo del dia mas feliz que pasamos juntos y por eso la vestí de purpura al igual que ella vestía ese día. Ella suele venir cuando no tengo inspiración y me susurra los secretos que alimentan mi creatividad. A veces no viene, a veces no pasa nada y otras veces, esto es lo que me inquieta un poco, susurra cosas que se escapan de mi control mental, de lo que yo imaginé, es como si ya no la controlara, susurra cosas oscuras y repugnantes, me incita a cometer actos horribles y a veces le hago caso.

En el pasado, las musas fueron para mi cosas de barroca belleza, pero ahora tan solo pensar en la creación de mi inconsciente me hace temblar. Yo siempre fui un hombre de pensamiento honesto, de correctos modales y fé cristiana. Pero cuando la voz de Joseline se alejaba volvía a mirar a mis alrededores, y veía la perdida de lo que fue mi buen vivir: suciedad acumulada, mi físico perdido y los dulces desparramados que empezaban a formar parte de mi nueva y única dieta. Ahí en todo caos, lloraba, no por mi anterior Joseline, no por el misterio inabarcable que era mi nueva musa, sino por mi vida que se perdía y apagaba en esta terrible soledad.
Realmente no sé cuándo perdí el hilo de mi propia vida. Cuándo la muñeca de lo que recordaba de mi amada y que yo manejaba se convirtió en el titiritero de mí mismo. Me vi, prisionero de los mismos amarres y parecían hechos de hierro. En mi anhelo porque ella se quedara conmigo, fui causante de mi propia tortura. Y aquí estoy sentado en un viejo y mohoso escritorio, con el word en blanco y un brutal dolor de cabeza que los analgésicos no quitarían.

Todos los días traspasaban mi mente enjuta, que no distinguía apenas entre festivos y laborales, pensando en ella mientras el grifo chorreaba diminutas gotas, que me recordaban a sus lágrimas; aquellas horrorosas lágrimas que hice brotar en el pasado. Una luz me distrajo, no quería hacerle caso, quería seguir ahí, mirando a través de la ventana, pensando en Joseline, olvidándome de las paredes acolchadas, de los susurros en mi mente, de la camisa de fuerza que apretaba mis extremidades, del médico que me examinaba cada día.....

¿Era todo un sueño? Las dudas afloraban en mi cabeza a cada rato, con cada nueva visita a uno u otro mundo. ¿Era Joseline real? ¿Existía yo mismo? Mi cabeza estaba a punto de estallar cuando de pronto...

Sangre… El suelo del piso está manchado por todas partes de lo que parecen ser restos de sangre aun humedecida. De un salto, con la bilis en la boca y con el corazón a punto de parárseme, me levante del escritorio para observar mi destartalado apartamento, sucio y desde hacía meses… abandonado. ¿Qué es todo esto? Me preguntaba casi al borde del llanto ¿Y cómo diablos ha llegado hasta aquí tanta sangre? Me dejé caer de rodillas sobre el piso…

-No… Esto no me puede estar pasando a mí de nuevo.

Cierro los ojos. Se oye el retumbar de un millar de moscas zumbando al unísono, lo extraño es que procede de la otra punta de la casa.

Al fondo se escucha una destartalada radio, balbuceando cosas que no consigo identificar, ya que mis sentidos se posan de nuevo en los incesantes zumbidos.

Olor a sangre vieja, siento ¿gusto? ¿placer? ¿remordimiento? ¿ira? no estoy seguro, pero abro los ojos y veo el charco de sangre que se bifurca en lo que parece un rastro, como si algo o alguien hubiese arrastrado lo que antes había en dicho punto.

Se pierden en la oscuridad del piso, en justa dirección del aleteo mosqueril. Decido aproximarme, fruto de una curiosidad enfermiza. Me tiemblan las piernas, el rastro cada vez se hace más pequeño, hasta llegar a la cocina, cuyo estado nada tiene que envidiar a la habitación; una nevera arrugada por el tiempo y sin electricidad en ningún lugar. Ahora entendía el porqué de tanta mosca, así que decidí abrir el frigorífico, lo que allí encontré no lo olvidaré nunca...

Dentro estaba Truman, el papel mágico de escritura que sabia hablar, se había lanzado dentro de mi refrigerador para comerse mi pollo, no fue cuidadoso porque derramo todos mis víveres, causando que un liquido rojizo se formase en el suelo. Truman se giro y me dijo:

-Eres un idiota, Joseline no te ama, no sabes escribir una mierda y encima desperdicias hojas escribiendo esta misma mierda.

Si que lo pudiera detener el saltó a mi rostro, tomándose de mis cejas  y presionó las cuencas de mis ojos paraAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHH

Bien, hora de poner fin a este pesimo texto. Soy Truman, Joseline y yo ahora somos felices y comemos perdices, estan invitados a la boda, por favor traigan buenos regalos.

THE END
Volver arriba Ir abajo
Contenido patrocinado


MensajeTema: Re: Palabra a palabra la historia se acaba [Relato en cadena]   

Volver arriba Ir abajo
 

Palabra a palabra la historia se acaba [Relato en cadena]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Foro Jóvenes Escritores :: El Casino :: El Ajedrez Humano-