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 [Fantasía] La guerra en el aire

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Luis Alejandro

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MensajeTema: [Fantasía] La guerra en el aire    Miér Oct 19, 2016 9:21 pm

Las gradas producían un rugido ensordecedor; pedían sangre. El Hombre de la Capa tenia miedo, le temblaba la mano de la espada aunque intentaba disimularlo. El hombre Sin capa lo miraba desde la lejanía, concentrado. Sonaron las trompetas, la arena estaba rodeada de un cielo impoluto alzada sobre el mar y alzándose como un dedo acusador parecía flotar, una isla en el aire. El Hombre con capa respiro profundamente para templar sus nervios. El Hombre sin capa sonrió dejando al descubierto unos dientes negros, un hilillo de saliva amarillenta descendió por la sucia barba y cayo al suelo. La gritería parecía hacer temblar el aire, el Anfiteatro del cielo parecía vibrar aunque el Hombre con Capa oía claramente el palpitar de su corazón; en las muñecas, en los oídos, para el solo existían dos únicos golpeteos y resonaban muy dentro del el, el tiempo y su corazón, lo empujaban a echarse hacia delante en un loco ataque contra esa cosa, El hombre sin capa.
Una flor color blanco fue lanzada desde el sitio donde se encontraba el rey. Una especie de cuarto centrado en medio de la turba, con una gran cúpula cubriéndolo por encima, las manos pegajosas de los pobres arañaban las paredes de cristal dejando marcas de suciedad maloliente, orinaban y lanzaban excremento contra cristal pero adentro los sillones estaban forrados de piel humana con pequeñas lineas de oro, todo relucía. Todo era bello y lujoso.
La flor cayo a la arena como en una danza,; lenta y pretenciosa.Se hizo un silencio total y El hombre sin capa dirigió la mirada hacia su oponente, una mirada gélida, feroz, muerta.
De alguna manera El hombre con capa sintió que la cuenca vacía le sonreía con ironía, aquella cuenca vacía con el pus corriendole por la mejilla como un rió turbio no era normal. Sintió un pánico desenfrenado, y la desesperación lo llevo a alzar la espada y correr. Grito con todas sus fuerzas quedándose sin aliento.
El hombre sin capa salto a la silla del caballo y soltó una fuerte risotonada que se sintió como una ventisca, como si nevara de repente y cabalgo al encuentro. El caballo galopaba veloz , el jinete mantenía baja la espada con la mano derecha, al costado del animal El hombre con capa corría sujetando con dos manos la espada. El sol brillaba claro, sin nubes, un cielo azul completo, indiferente.
El hombre sin capa levanto por fin el arma lanzado un tajo al pasar cerca de su contrincante, este intento quitarse en el ultimo momento pero fallo, la espada le hizo un corte profundo en el hombro. La sangre encabrito al animal, El hombre con capa se lanzo un lado, sangrando, manchando los adoquines dorados de rojo fuego. Veía manchas rojas y se sentía mareado, Su enemigo estaba logrando controlar su montura para lanzarse a otra embestida, parecía un juego. Domino a la bestia y se lanzo una vez mas, la espada refulgía en lo alto, como una gran luna en medio de la noche . Cuando se acercaba a un galope furioso, en el ultimo instante El hombre con Capa se arrojo a un lado de las patas del corcel cortando una en el movimiento. El caballo se desplomo relinchando de dolor, la grada sonó a una avalancha cayendo montaña abajo, una explosión de gritos iracundos. El hombre sin capa cayo el suelo dorado con el golpe sordo de un objeto inanimado saltando un estallido de carne pútrida y negra, gusanos, lombrices y larvas. En la brillantez de la arena dorada al sol, quedo una mancha marrón, el aire se lleno a un olor a excremento y basura. El hombre con capa yacía tendido sangrando por el hombro entre los relinchos del animal agonizante. Su adversario logro incorporarse con la cara mutilada dejando al descubierto lo que parecía ser un entretejido de tierra oscura. El hombre con capa logro levantarse a duras penas sosteniendo la espada.El hombre sin rostro revelo una grotesca mueca que pretendía ser una sonrisa y espero. Lo invitaba a la muerte.
El Hombre con capa corrió al ataque y resonó con fuerza en medio de la duela alzada en el cielo la mas antigua de las tonadas; la danza de la muerte.
Las espadas chocaron con un ruido de ferocidad, El hombre sin Rostro lanzaba estocadas agresivas a los costados y piernas del Hombre con capa. Sentía miedo en cada lance y la herida abierta del hombro era una punzada constante, la sangre caía,incitándolo, como un reloj de arena. El hombre sin rostro logro rozarle la pantorrilla abriéndole un tajo, el otro cayo arrodillado y levanto la mirada. El hombre sin rostro tomo la espada con ambas manos con la cara contraída por la fiereza, los tendones y venas se le marcaban en el cuello, protuberantes, a punto de estallar. Bajo el arma con brutalidad dispuesto a matar y fue desviada, la espada cayo al suelo como la flor blanca, con lentitud en medio de un silencio sepulcral. El hombre sin rosto golpeo brutalmente la cara del hombre que yacía debajo de el varias veces, tomo la espada con una mano pútrida arrojándola lejos , la hoja le corto la palma y cayo una sustancia parecida al petroleo,los dos se enzarzaron levanto polvo dorado, rodaban por la arena entre los estertores del caballo y el griterío, el cielo seguía en paz, calmo,sin angustia. Unas manos negras y nauseabundas se cerraron con fuerza sobre el cuello del hombre con capa. Le faltaba el aire y sus manos rasguñaban con desesperación la cara muerta, escarbando entre la tierra oscura y cayendo gusanos al suelo. Veía todo negro y se sintió mareado, veía el sol en la altura y el publico desvanecerse en un mar fangoso que lo devoraba lentamente y lo sumergía al fondo hasta mantenerlo atrapado en un cieno tenebroso. Impulso la cabeza con la boca abierta y la cerro en torno a la nariz del hombre sin rostro, la sujeto con rabia mientras sentía un sabor ácido y repugnante, como el regusto del vomito en la garganta, el hombre sin rostro aflojo las manos, ya libre aprovecho las piernas para impulsarse y librarse por completo, se levanto para volver a caer arrodillado aspirando grandes bocanadas de aire. Vio la espada resplandecer a la apacigua luz del firmamento y se lanzo tras ella, cuando se puso de pie e intento correr se desplomo, de la pantorrilla le manaba abundante sangre, comenzó arrastrarse despellejándose los codos en una enloquecida marcha, el animal ya no hacia ruido solo miraba con ojos desvaídos, las gradas sonaban como un mar rompiendo contra un acantilado, fuerte y agresivo. El hombre sin rostro se alzo dejando un reguero de liquido negro en los adoquines, emanaba un olor a cloaca, a carne en putrefacción por varias semanas. Se lanzo en pos de venganza. La sangre rojo intenso, fuego, parecía un pincelada irregular decorando el dorado que refulgía al sol. El hombre con capa se volvió justo en el momento en que su perseguidor saltaba enloquecido quedando ensartado en la punta de la espada, del hoto negro que era su boca vomito una marejada de insectos negros junto con un liquido marrón y baboso. El espectáculo acabo, se alzo un trompetazo y la tierra pareció agitarse. El hombre con capa seguía mirando al hombre muerto mientras fenecía cuando este se convulsiono con fuerza.
— Gracias — exhalo mientras el iris tormentoso cambiaba a un color mas claro, luego se apago. Habia muerto.
El hombre con capa logro levantarse, el caballo respiraba imperceptiblemente, la espada atravesaba por completo el pecho del hombre muerto que yacía tirado como un objeto destrozado y la grada lo envolvía todo en un sonido loco.
La sangre corría y corría como el tiempo. Y el se sintió como un dios. un dios sin origen ni final, sin creador, sin nadie que le prestara ayuda ni amor., sin compasión. Soportando la soledad de siglos y siglos de muerte, abandonado, olvidado en la nada total. Un dios triste,cansado y sobre todo solitario. Entonces el dolor fue insoportable, la herida era tan grande como una trinchera de guerra y con el mismo horror, con la misma desesperanza. La la herida era gigantesca, aunque el sabia que esa herida no sangraba solo dolía.
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[Fantasía] La guerra en el aire

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